criterios ESG

¿Qué son los criterios ESG y por qué te interesan si eres una empresa con impacto?

En los últimos años, las siglas ESG han pasado de ser un término técnico utilizado en el ámbito financiero a convertirse en un elemento central en la estrategia empresarial. Sin embargo, muchas empresas con impacto social siguen preguntándose: ¿esto también va conmigo? ¿No es algo pensado solo para grandes corporaciones cotizadas?

La respuesta corta es clara: sí, te interesa. Y mucho.

Pero no por moda ni por presión regulatoria. Te interesa porque los criterios ESG afectan directamente a tu posicionamiento, a tu acceso a financiación, a tu reputación y a tu competitividad.

 

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¿Qué significa ESG?

ESG son las siglas en inglés de Environmental, Social & Governance (medioambiental, social y gobernanza). Se trata de un marco que permite evaluar el desempeño de una empresa más allá de sus resultados económicos.

No mide solo cuánto facturas. Mide cómo lo haces.

1. Environmental (Medioambiental)

Evalúa el impacto ambiental de la actividad empresarial:

  • Huella de carbono.
  • Consumo energético.
  • Gestión de residuos.
  • Uso responsable de recursos.
  • Cadena de suministro sostenible.

 

AERESS, la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria, agrupa a numerosas organizaciones dedicadas a la reutilización, reparación y reciclaje. Producción de contenidos realizada por Materia Gris

2. Social

Analiza la relación de la empresa con su entorno humano:

  • Condiciones laborales.
  • Igualdad y diversidad.
  • Impacto en la comunidad.
  • Relación con clientes y proveedores.
  • Derechos humanos en la cadena de valor.

 

Plataforma de Infancia es una alianza de entidades sin ánimo de lucro que trabajan por el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Producción de contenidos realizada por Materia Gris.

3. Governance (Gobernanza)

Examina cómo se gestiona la organización:

  • Transparencia.
  • Estructura del órgano de gobierno.
  • Gestión de riesgos.
  • Cumplimiento normativo.
  • Políticas éticas.

En conjunto, los criterios ESG permiten entender si una empresa es sostenible en el largo plazo.

 

La Fundación Hay Derecho publica diariamente en su blog análisis de actualidad desde un enfoque jurídico-político, con el objetivo de ampliar su audiencia y captar más seguidores y donantes. Producción de contenidos realizada por Materia Gris.

ESG no es filantropía

Uno de los errores más frecuentes es confundir ESG con responsabilidad social corporativa tradicional o con acciones puntuales de impacto. Los criterios ESG no evalúan campañas. Evalúan sistemas.

No se trata de hacer una acción solidaria al año, sino de integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la estrategia de negocio. Y ahí es donde las empresas con impacto social tienen una ventaja competitiva potencial… si saben estructurarla y comunicarla.

 

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¿Por qué te interesa si eres una empresa con impacto?

1. Porque tus clientes ya están evaluando tu coherencia

En sectores como educación, empleo o alimentación ecológica, el mercado es especialmente sensible a la coherencia entre discurso y práctica. No basta con tener propósito. Los clientes quieren trazabilidad, transparencia y datos.

El marco ESG te obliga a sistematizar esa coherencia.

2. Porque influye en tu acceso a financiación

Bancos, fondos de inversión y entidades públicas incorporan cada vez más criterios ESG en sus decisiones. Incluso si no buscas inversión externa hoy, en el medio plazo puede marcar la diferencia en:

  • Acceso a crédito.
  • Condiciones financieras.
  • Subvenciones o licitaciones.

Una empresa con métricas ESG claras reduce percepción de riesgo.

3. Porque mejora tu posicionamiento estratégico

Muchas empresas con impacto social operan en mercados saturados donde el relato es similar: sostenibilidad, propósito, comunidad, transformación. El marco ESG permite pasar del discurso a la evidencia. Y la evidencia construye autoridad.

4. Porque fortalece tu reputación

La reputación ya no se construye solo con narrativa. Se construye con gobernanza, datos y consistencia. En un entorno donde el greenwashing está bajo escrutinio, contar con políticas claras y métricas verificables protege tu marca.

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ESG y marketing: dónde se cruzan

Aquí es donde entra la dimensión estratégica. El error habitual es trabajar ESG como un área aislada (finanzas o cumplimiento normativo) sin conexión con la comunicación. Pero ESG mal comunicado es oportunidad perdida. Y ESG sobredimensionado es riesgo reputacional. Desde el marketing estratégico, el enfoque debería ser:

  • Traducir métricas en mensajes comprensibles.
  • Evitar exageraciones.
  • Integrar el impacto en la propuesta de valor.
  • Alinear relato, producto y procesos.
  • Comunicar avances, no solo objetivos.

No se trata de convertir la web en un informe técnico. Se trata de convertir la estrategia ESG en ventaja competitiva visible.

¿Y si ya eres una empresa con impacto?

Muchas empresas con propósito creen que “ya cumplen ESG” por definición. Y en parte es cierto: suelen estar avanzadas en el eje social. Sin embargo, es habitual encontrar carencias en:

  • Sistematización de datos.
  • Políticas formales de gobernanza.
  • Medición ambiental estructurada.
  • Evaluación de riesgos reputacionales.
  • Coherencia entre crecimiento y sostenibilidad.

El impacto no sustituye la gestión. De hecho, cuanto mayor es la ambición de crecimiento, más necesario es profesionalizar el marco ESG.

De la intuición al sistema

Adoptar criterios ESG no significa burocratizar la empresa. Significa ordenar lo que ya haces y detectar áreas de mejora antes de que el mercado lo haga por ti.

En un entorno cada vez más exigente, las empresas con impacto social no compiten solo por valores. Compiten por credibilidad.

Los criterios ESG son, en el fondo, una herramienta para construir esa credibilidad.

No son una moda financiera. No son una obligación exclusiva de grandes corporaciones. No son un informe para inversores.

Son un marco para gestionar mejor, comunicar con rigor y crecer con coherencia.

Y si tu empresa tiene vocación de impacto real y sostenible, probablemente ya estás recorriendo parte del camino. La diferencia está en convertirlo en sistema, en datos y en estrategia.